Ballet

El ballet es un tipo de danza que puede ser practicada por niñas y niños, sin distinción de sexo. Esta disciplina los ayuda a adquirir seguridad y carácter para vencer el miedo y además les da facultades para tomar decisiones.

La edad primordial para iniciar las clases de ballet es a los 3 años. En esta etapa, los niños iniciarán algunos movimientos de coordinación y dinámicas donde por medio del juego realizan posturas básicas y generales. A los 7 años, están listos para practicar el ballet a nivel profesional.

¿Por qué el ballet para los niños?

La técnica clásica es utilizada como base de la mayoría de los trabajos corporales artísticos, debido a que su práctica se enfoca en la colocación de los diferentes ejes del cuerpo, la corrección de hábitos posturales, y contribuye a facilitar el reconocimiento y el dominio del cuerpo. Por lo tanto, su práctica no está asociada necesariamente a la formación de bailarines profesionales. Con las herramientas que proporciona la danza clásica, los niños se sentirán seguros y cómodos con su cuerpo a la hora de moverse con otros ritmos. Esto les ayuda a mejorar la confianza en sí mismos y a desenvolverse socialmente sin dificultades.


¿Cuáles son los beneficios de su práctica?

- Perfecciona la postura.
- Incrementa la flexibilidad, y permite formar cuerpos armoniosos y ágiles.
- Mejora la coordinación de movimientos así como el equilibrio.
- Ayuda a desarrollar un buen oído musical.
- Potencializa el sentido del ritmo.
- Fomenta el sentido del compromiso y la disciplina.


¿Cómo es nuestra clase de ballet?

La clase está enmarcada dentro de un lenguaje lúdico y fácil para el entendimiento de los niños. Se enseñan las bases fundamentales con las que se forma un bailarín clásico: postura, musicalidad, ritmo, coordinación, expresividad, saltos y desarrollo de la elasticidad.

El enfoque principal de la clase consiste en potencializar, de manera amena y divertida, las habilidades propias de la edad en la que los niños toman su clase.